Muchos consideran al oso polar como el rey del ártico, si bien, la realidad es que los diversos ecosistemas en que se dispone al rededor de los polos estan sufriendo una terrible degradación. El famoso mamífero albino se encuentra en Alaska, Canadá, Groenlandia, Noruega, Dinamarca, Sibéria y, ocasionalmente, en Islandia.
El cambio climático pone en gran peligro la pervivencia del oso polar por dos motivos principales: la hambruna y la pérdida de hábitat. En relación con el último, un grupo de especialistas de la UCIN ha publicado un informe que muestra que tres de las 19 unidades en que se divide la población de osos polares se encuentran en un "altísimo riesgo de pérdida".
No hay comentarios:
Publicar un comentario